En 1601 la Corte de Felipe III se estableció en la ciudad del Pisuerga.
El 8 de febrero de 1603 Cervantes todavía se encontraba en Madrid, pero en la primavera de aquel año, una vez concluida su novela El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha iniciaría los trámites para su publicación, recurriendo al librero alcalaíno Francisco de Robles, establecido en 1601 en la calle de La librería de Valladolid. Es posible que Cervantes le entregara su manuscrito durante un viaje que el librero hizo a Madrid en junio de 1604 para que lo presentara al Consejo de Castilla y obtuviese privilegio de impresión, vendiéndole a Robles sus derechos.
